CHILE Y LAS CRISTALIZACIONES DEL VIAJE

sección

 

¿Saben cuando llegan a un sitio y esperan que todo sea como estaba previsto en su cabeza? Pues la llegada fue del revés, distinta de cualquier expectativa, cansada, llena de dudas. Las primeras horas a Santiago de Chile empujaron sentimientos duales e intensos que se convertirían en la más linda y profunda simbiosis. A pesar de mi tendencia a los extremos, la vida de nuevo me ha hecho introducir unas bonitas y llenas texturas en una escala de grises que a pasos gigantescos se transforma en arco iris.

El viaje hasta el barrio de Providencia, dónde hemos vivido en la capital de Chile, fue como convertir en paisaje los pensamientos más bellos y las sensaciones más intensas. Cruzar los Alpes nos hizo sentir pequeños y grandes a la vez. La grandeza de las montañas, las curvas interminables, subir y bajar…el trayecto era casi como nuestra experiencia en este viaje. Un sinfín de matices, de colores, de texturas, de temperaturas. Zonas fronterizas que enlazan dos países en los que los remolinos de emoción y bienestar han superado lo imaginado.

Y ya en Chile, el pulso de la ciudad, las comidas, los que están por llegar, la energía de los momentos, las redes de amor que se entrelazan sin previo aviso, el color de las miradas y los reencuentros cristalizan y relievan a lo más alto el latido del corazón. La genialidad con quien compartimos vida en la ciudad nos guió a unos de los paisajes más asombrosos, impresionantes y extraordinarios que nunca antes habíamos pisado.

Las lágrimas de emoción al llegar a 4.300 metros de altura y sentirse amo de la llave de la celda a la que de repente uno se puede sentir atrapado. Abrir esa puerta y encontrarse desmesuradamente feliz, momentos sublimes unidos a un universo que antes pensábamos imposible. Espacios llenos de ambigüedades donde nos propusimos nada más que ser, sentir, estar presentes.

Sin dejar de aprender, encontrando experiencias artísticas de gran valor, con vocación de convertir el discurso en posibilidad. También nos precipitamos en iniciativas radicales y lejos de nuestros pensares, discusiones de quien mira la vida con un color de la lente diferente y que dónde la incomodidad da paso al reconocimiento de creencias, ponerse de frente a la propia mirada, ponerse en duda, escuchar lo que no es habitual. Grandes son los momentos en que uno se nota crecer, se siente capaz de resituarse, reescucharse, reengancharse.

Apenas llegar, sensaciones líquidas. Apenas salir, las formas en que se habían cristalizado los soplos, las almas, el coraje, el tiempo, las canciones y el tacto son de una imperfección bellísima y flexible.

 

Y como telón de fondo, algunas de las imágenes de Argentina, Uruguay y Chile.

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s